2011/11/11

Adamiaje y Detonante




Como muchos saben, hice un mural de la Granja de las Americas, al final y ya que había terminado existía la inquietud por unos trazos de marcador en las velas. Los trazos a los que me refiero parecen una imperfección en la pintura, eran mas evidentes, como se muestra en la foto, pero me parece que fue una exageración y los disimule un poco, sin embargo tienen una clara intención, las marcas son evidentes hasta cierto punto porque permite al niño espectador formularse una serie de cuestionamientos que lo llevaran a deducir que el mural a sido pintado a mano y que partió de un principio básico de dibujo a lápiz, el mismo con el que tiene un contacto a diario. Están en esa zona porque en cualquier otro lugar del mural no son tan identificables, y existen, pero no se notan tanto.

Los niños observadores comprenderán que el proceso de dibujo que realizan en sus cuadernos, es el mismo que el que se a empleado para la realización de este mural, es un discurso que aprendí en los talleres con Kveta Pacovska, una mujer extraordinaria quien me enseño a entablar una comunicación directa con los niños, por medio de los dibujos y las imágenes. La expresión de los adultos al ver el mural es de incapacidad: “Jamás en la vida podría hacer algo así”. La expresión de los niños que disfrutan de dibujar, observan minuciosamente los detalles, cada pincelada, cada punto, línea o color, en un vistazo ven todo el conjunto y al mismo tiempo perciben cada elemento, preguntan “¿Como puedo hacer algo así? Para los niños no hay imposibles.

Bruner denomina a este proceso ANDAMIAJE. El niño requiere de cierto acompañamiento para ir comprendiendo lo que sucede a su alrededor, el todo es muy complejo, por lo que requiere de estructuras, de ciertos "soportes" que le ayudan a ir construyendo "puentes" entre lo que ya sabe y la nueva información, pero esto no puede hacerlo sólo, necesita un mediador, un guía. Yo no puedo estar presente con ellos explicando a cada uno el proceso que seguí para realizar este mural, respondiendo sus dudas, mis trazos cumplen en cierta medida esta función, es una forma de mostrarle al niño que todo requirió de un proceso, que no fue pasar de un muro en blanco a uno pintado, sino de una serie de pasos hasta llegar al fin.

Los trazos que he dejado, son una evidencia de que alguien estuvo ahí, son una prueba fidedigna de que las cosas son posibles, es lo único que necesitan para sentirlo cercano y posible, es mi invitación dirigida a los niños a que lo intenten, que dibujen con su lápiz, que experimenten y disfruten el acto de pintar, es lo que se conoce en ilustración como  DETONANTE. Todo este proceso de observación y reconocimiento puede durar unos segundos, pero se prolongara el resto de sus vidas.  

DL

“Enseñar a un niño a leer imágenes es igual a enseñar aeronáutica a los ángeles.”
                                                                                                                                         MGM

Mi agradecimiento a Adriana B. por su importante colaboración en la realización de este escrito.

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