
2010/01/24
2010/01/23
2010/01/21
2010/01/16
2010/01/09
2010/01/07
2010/01/05
2010/01/04
2009/12/30
2009/12/27
Licornio
Se supuso que el licornio no podía ser capturado por ningún montero, pero que una mujer pura, virgen de mente, de corazón y de cuerpo era una atracción irresistible para él, y era la única que podía capturarlo. Una vez que el animal la había descubierto, decían que se arrodillaba ante ella, apoyaba la cabeza en su seno y la acariciaba dulcemente. Era el instante en el que el cazador traidoramente escondido justo al lado, se acercaba y le daba al licornio el golpe mortal, o bien le pasaba la traba que lo dejaba cautivo.L. Charbonneau-Lassay, El Bestiario de Cristo, T. I, 1997, p. 339
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




